Luminous Words

Lola y el chico de al lado - Stephanie Perkins http://luminous-words.blogspot.com.es/2013/04/resena-lola-y-el-chico-de-al-lado.html

Tras lo mucho que me conquistó Stephanie Perkins con su obra debut Un beso en París (reseña aquí) estuve mordiéndome las uñas durante meses, deseando volver a reencontrarme con sus maravillosos personajes y ansiando saciar la duda de si la ambientación de una ciudad tan interesante como San Francisco podía llegar al nivel que me conquistó cuando me presentó la ciudad de la luz, París. Como ya habréis visto en mis comentarios por Twitter... Mi decepción fue inmensa. Pero bueno, como decía aquel simpático destripador, vayamos por partes.

Dolores Nolan. También conocida como Lola. O también como doña dramas, señorita mentirosa compulsiva o simplemente criaja con complejos de superioridad. Lo mucho que he llegado a odiar este personaje no tiene nombre. ¿Por qué? A ver, situémonos. La historia empieza cuando nuestra protagonista se da cuenta que sus anteriores vecinos, Cricket y Calliope Bell, han vuelto a trasladarse a la casa de al lado. Empieza a montar un dramón impresionante y cuando se destapa lo que ocurrió es... Nada. Una chiquillada. Una granito de arena del cual hizo una montaña y que no se sostiene por ningún lado que la haya prácticamente traumatizado durante dos años. Pero eso no es todo: la chica tiene un serio problema con las mentiras, no para de soltar una detrás de otra... ¡Y sin venir a cuento! Y luego, en vez de asumir su error, o sigue mintiendo o se va a llorar a su habitación. Lo digo en serio, ¡Tres páginas, cinco veces que se pone a lloriquear como si tuviera cuatro años!

"- Pues ya que nos estamos sincerando -me dice-, que sepas que ya no sé quién eres. Cada vez que te veo, eres alguien diferente. Eres una mentirosa; toda tú eres una mentira. A pesar de lo que tú creas y de lo que te hayan dicho tus padres, no tienes nada de especial. No eres más que una chica con problemas. Eso es lo que pienso de ti."

Por otro lado, la autora se esforzó demasiado en crear un personaje que se distinguiera de los demás, estrafalario y único. Y el resultado fue algo exagerado, imposible de creer. En ese punto perdió todo el atractivo que había ganado al esbozar un personaje tan perfecto como Anna; Anna era única a su manera, pero sin necesidad de tener miles de manías o costumbres que la diferenciaran de los demás. ¿Y Max? ¿Por qué se siente la necesidad de convertirlo en un capullo para que Lola asuma que lleva toda la vida enamorada de Cricket?

Ay, Cricket... ¡Lola y el chico de al lado tuvo salvación gracias a éste muchacho! Probablemente, si el libro hubiera sido narrado desde su punto de vista, lo habría disfrutado muchísimo más. En serio, no sé qué tiene Stephenie Perkins, pero todos sus personajes principales masculinos son perfección pura y dura. Vale, Étienne siempre será el primero en mi corazón, pero Cricket no está muy atrás. Es TAN adorable, encantador y honesto; a pesar de su torpeza, no duda en aprender de sus errores de el pasado y plantar cara a sus auténticos sentimientos. Es que me lo comería a besos.

"Esos ojos azules tienen algo.
Son de ese color azul que te sobresalta cada vez que miran en tu dirección. De ese azul que hace que te mueras de ganas de que te miren otra vez. No son de un color azul verdoso ni azul grisáceo, sino azules. De ese tipo de azul que sólo es azul.
Así son los ojos de Cricket."

Pero no he terminado con las quejas, no... ¿Qué especie de broma pesada son Anna y Étienne? Osea, los amé en Un beso en París, pero su aparición estelar en este segundo libro es simplemente babosa. Lo único que hacen a lo largo de todas escenas es besuquearse y gritar a los cuatro vientos lo perfecta que es su relación. Por-fa-vor.

Por suerte, la pluma de Perkins sigue siendo tan asombrosamente adictiva como en el primer libro: fresca, directa, única y mágica. Con unos diálogos y unas escenas que hacen imposible que no llenes el libro de post-its o suspires como una colegiala. Sobretodo las frases de Cricket... Además, también demuestra que pese a la trama romántica, sabe tratar temas más serios como lo es el hecho de que Lola tenga dos padres o los problemas con su madre. En ese aspecto siento que ha bordado una historia muy tierna y con una gran moraleja. Y eso juntamente con Cricket. Vale ya me callo, pero es que es dojgdofgdgf es lo que ha hecho que, pese a todos los puntos negativos que he resaltado, se lleve tres estrellas: la lectura me duró menos de dos días y solamente porque tuve que parar para dormir: las palabras de la autora te atrapan y te devoran con su sencillez y las páginas pasan a una velocidad vertiginosa.

Aunque aún no hay fecha prevista para el estreno de la tercera parte, protagonizada por Isla y Josh - dos personajes que ya conocimos en Un beso en París y que creo que pueden tener mucho juego - estoy deseando poder sumergirme en sus páginas y quitarme el gusto amargo que tuve con Lola, porque Perkins escribe poesía, y es imposible resistirse a ella.

"Había una vez una chica que le hablaba a la luna. La muchacha era misteriosa y perfecta, como sólo lo son las chicas que le hablan a la luna. En la casa de al lado vivía un chico que la observaba mientras ella se convertía, año tras año, en una chica más y más perfecta. Más y más hermosa. La contemplaba mientras ella le hablaba a la luna."

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